📌 Nuestro laboratorio opera bajo un sistema de aseguramiento metrológico riguroso, integrando transparencia total en las pruebas mediante evidencia fotográfica, video y, cuando se requiere, la presencia del cliente. Todos los resultados son trazables al National Institute of Standards and Technology (NIST) a través de cadenas de calibración verificables. Nuestros equipos se calibran periódicamente en laboratorios cuyos sistemas de calidad están certificados por Perry Johnson Registrars, lo que respalda la confiabilidad y consistencia de las mediciones
Realizamos pruebas de choque térmico acelerado utilizando una cámara Sun Electronics System Rev. B con inyección directa de CO₂ y control de rampas mediante controlador Sun PC1000. Este sistema permite generar caídas de temperatura extremadamente rápidas, muy superiores a las rampas de cualquier sistema convencional. Los cambios bruscos de temperatura permiten evaluar la estabilidad del material frente a esfuerzos mecánicos originados por contracción súbita, tensiones diferenciales y cambios volumétricos acelerados.
Este tipo de prueba es ideal para identificar microfisuras en resinas, desprendimientos de soldadura, fallas en encapsulados, fisuras internas en cables, deformación de plásticos o pérdidas de continuidad eléctrica. Los perfiles pueden programarse para operar automáticamente, repetir cientos o miles de ciclos y simular eventos que normalmente ocurrirían a lo largo de meses de operación real.
Una ventaja significativa es el empleo del registrador Hioki capaz de adquirir datos hasta 20 MS/s. Esta velocidad es suficiente para capturar transientes térmicos, saltos abruptos de resistencia, picos de corriente causados por contracción súbita o microfallas que aparecen durante el choque térmico. Gracias a su alta velocidad de muestreo, podemos detectar eventos que otros laboratorios no podrían ver, como inestabilidades eléctricas de microsegundos, perturbaciones breves o señales transitorias que indican el inicio de una falla inminente.
Además, proporcionamos un registro completo de cada ciclo, fotografías en distintos momentos del ensayo, video del proceso, análisis de tendencias y observaciones técnicas detalladas. Esto permite al cliente contar con evidencia completa y trazable del comportamiento de su componente en condiciones extremas. La combinación de choque térmico rápido con adquisición de datos a 20 MS/s convierte este servicio en una herramienta poderosa para la evaluación acelerada de confiabilidad.
En todos nuestros análisis ambientales y pruebas de laboratorio, donde la temperatura constituye un parámetro crítico, garantizamos el control metrológico mediante la verificación in-house de nuestros sistemas térmicos. Cada ensayo es respaldado por la validación de la temperatura utilizando nuestro pozo seco de calibración, con un rango operativo de -30 °C a 150 °C, resolución de 0.01 °C, estabilidad térmica de ±0.02 °C y exactitud de indicación de ±0.1 °C. Asimismo, se evalúa la uniformidad del bloque (horizontal ≤ ±0.05 °C) y el gradiente vertical controlado, lo que permite asegurar que las mediciones se mantienen dentro de las incertidumbres establecidas. Este enfoque nos permite confirmar la estabilidad, uniformidad y exactitud de las condiciones de prueba, proporcionando resultados confiables, trazables y técnicamente sustentados. La incertidumbre expandida del sistema es determinada en función del punto de operación, sensor bajo prueba y condiciones del proceso.